No entiendo las Cataratas del Iguazú



Al norte de Argentina y al sur de Brasil se encuentra, sobre la frontera entre ambos e inmerso en el magnífico entorno de selva subtropical, el parque natural Iguazú.

Este jardín binacional es un verdadero show de la naturaleza y, según los habitantes de la zona, el espectáculo tiene por escenario el lado argentino y como platea el lado brasilero.


Las cataratas, se originaron hace 200 mil años donde se juntan los ríos Iguazú y Paraná, en el lugar que hoy se conoce como la Triple Frontera por ser un punto de convergencia entre Brasil, Paraguay y Argentina, sin embargo, actualmente se encuentran a 22 kilómetros de aquella desembocadura en la que se formaron.

El Río Iguazú alimenta los 275 saltos de hasta 80 metros de altura por los que fluyen un promedio de 1.500 metros cúbicos de agua por segundo, que  en temporada de lluvias (de noviembre a marzo) ascienden a más de 12.700. 
El nombre de este río y de las cataratas (Iguazú) viene del idioma guaraní y significa “agua grande”, de hecho, estas cataratas son las más grandes del mundo (cuatro veces más extensas que las del Niágara, en Estados Unidos)


En Argentina, las pasarelas permiten recorrer los saltos de agua con una gran proximidad, experimentando de cerca el ruido y la sensación que el agua genera en el ambiente, de este lado se encuentran dos tercios de las Cataratas del Iguazú. En Brasil, es posible obtener las mejores fotografías, ya que la vista es más amplia y se pueden apreciar los saltos y la caída del agua que con su fuerza, da origen a una nube de llovizna de 30 metros de altura.

Se trata de un destino dotado de una variada oferta hotelera en ambos países, dispuesta para recibir a los miles de turistas de las más diversas nacionalidades que lo visitan anualmente; una de las nuevas siete maravillas del mundo que fue declarada por la UNESCO como parte del patrimonio de la humanidad.

El salto de mayor renombre es la Garganta del Diablo, con más de 70 metros de altura, es uno de los favoritos de los viajantes por su impacto, ya que deja caer cerca de tres millones de litros de agua por minuto.


La visita a este destino constituye una experiencia altamente sensorial, ya que al recorrerlo se ponen en juego nuestros cinco sentidos;

El gusto encuentra en esta región una infinidad de nuevos sabores dulces y salados, exaltados en preparaciones a base de ingredientes naturales de este ecosistema selvático. Además de las carnes asadas, lo más típico son los pescados como el dorado, el surubí, el pacú, el paty y el manguruyú. En horas de la tarde, no puede faltar una ronda de mate acompañado de chipá, una tradición que une las culturas de los tres países que allí convergen. También es posible acompañar la merienda con mermeladas y dulces provenientes de la flora local.

El olfato se desorienta en medio de tantos aromas ancestrales, y nos parece respirar algo que, más allá de las pasarelas para recorrerlo, no fue intervenido por el hombre,  sencillamente huele a planeta tierra. La humedad de la zona en contacto con la tierra colorada se mezcla con el viento tibio que nos llena de vahos provenientes de la frondosa vegetación reinante.


El sentido del tacto se pone en acción al recibir la humedad que los saltos comparten con los cuerpos de los turistas, ya que el agua está en el aire y su caricia, merece ser celebrada (aunque se venden pilotos en las tiendas de la zona para quienes prefieran no mojarse). Se puede también realizar un tour en bote hasta las cataratas, donde no se podrá evitar quedar impregnado de ellas.

El oído se encuentra estimulado por el canto de las aves de la selva y el ruidoso bramido del agua en constante caída, que estremece con su fuerza y sonoridad. El agua produce un choque contra las piedras que se convierte en sinfonía para el oído, aquel estruendo que escucharon los habitantes de los pueblos originarios y que le valió al mayor salto el nombre de “garganta del diablo” hace que perderse en esas pasarelas se vuelva un momento místico.


A nivel de la vista la escena es una fiesta que incluye todos los colores jugando a formar paisajes con muchos contrastes conformados por el río Iguazú y la selva misionera, ideales para un sinfín de fotografías que nadie quiere dejar de tomar. Los saltos caudalosos forman nubes de espuma en la caída y el agua suspendida origina magníficos arco íris. La fauna se hace presente en forma de monos y coatíes que deleitan con sus travesuras.
En esta ubicación tropical de majestuosa belleza, no podemos dejar de sentirnos protagonistas del estallido de naturaleza más fascinante de América.


No entiendo como hay gente que viviendo tan cerca, todavía no se aventura a una experiencia sumamente completa

Este texto, hace unos años formò parte de una publicaciòn on line


No entiendo el Mamboretá



Hay muchos bichos que no entiendo. Ya  escribí sobre algunos como el bicho bolita (leer aqui) y el mosquito (leer aqui), hoy le toca el turno a las cosas que no entiendo del Mamboretá.

Lo primero que quiero decir es que me parece una caricatura de sí mismo. Si no lo hubiera visto en vivo, creería  que las imágenes exageran o deforman la verosimilitud de la silueta de este amiguito; La cabeza chiquita, las patas desproporcionadas, el color brillante, como si Disney lo hubiera garabateado en su estudio, como si la mitología lo hubiera engendrado mixando partes de otros bichos. Tienen alas bien desarrolladas, que usan bastante poco y parecen extraterrestres exiliados de algún libro de ciencia ficción.


Cuando camina, se apoya en sus cuatro patas de atrás y las de adelante quedan unidas entre sí, casi en posición de orar, lo que le vale el nombre de “mantis religiosa”, aunque también se lo conoce como “tatadiós”, “santateresa”, o “alabador de Dios”, por esta similitud de su postura con la pose del rezo.

Hasta acá, seguro las novedades son muchas, pero como me parecía fisiológicamente gracioso, hice una lecturita apresurada de sus características más generales para informarme un poco y aprender algo más, entonces, aprecio la revelación… ¡poco tienen de graciosos! 
Además de los nombres religiosos que ya citamos, tiene nombres asociados a su título de "insecto más salvaje del mundo"; madre víbora, matacaballo, muerte, caballito del diablo o mula del diablo, cerbatana...

Su cabeza gira 180º y es un triángulo con dos ojos enormes “compuestos”  y tres ojos “sencillos”, garantizándole el campo visual que un cazador de su talla merece tener. En cuanto a orejas, es el único animal conocido que tiene una sola y la tiene en el torax, bastante original.

Artrópodo, ovíparo, carnívoro y caníbal. En detalle:
Artrópodo:  invertebrado dotado de un esqueleto externo. Se trata del pariente más cercano a las cucarachas.
Ovíparos: Cada saco puede albergar entre 200 y 300 huevos, pero sólo unos pocos sobreviven ya que entre ellos impera el canibalismo juvenil, mueren los que tardan en escapar de sus hermanos
Carnívoro: Aguarda a que se aproxime a él un insecto, con la cabeza doblada hacia abajo y hacia dentro, y sus dos poderosas y largas extremidades anteriores plegadas, de tal forma que cuando un insecto se acerca, las estiran y se apoderan de ellos. Cuando cazan tienden a cortar los centros vitales de la víctima devorando cabeza y cuello. Aunque pueden volar, no persiguen a sus presas por el aire, desarrollan alta velocidad de movimiento en la caza. Devoran insectos de su tamaño o menores, y puede comer pájaros o ratas pequeñas, ranas, lagartijas, polillas y colibríes.
Caníbal: La hembra se come al macho en un 40% de los casos antes, durante o después del apareamiento, el primer bocado es la cabeza.


No son venenosos, no atacan a los humanos y su impacto ambiental es altamente positivo, porque controlan la población de algunos insectos, encuentra deliciosos a los mosquitos y las moscas nocivas.

Todo esto y mucho más, contenidos en aproximadamente cuatro a seis centímetros, no sé cómo no es más popular, ¡no entiendo el mamboretá!


No entiendo el ronroneo



Play-rec y nada
Pese a tener seis kilos de gato vibrando sobre el pecho, el audio no había registrado el ronroneo.
No lo entiendo



Lo escucho, lo siento, pero no queda plasmado en el registro sonoro. Entonces, me pongo a leer, a googlear, a “investigar” que cosa es el ronroneo; algo que escucho desde antes de nacer todos los días de mi vida, una de esas cositas que están tan naturalizadas que no son dignas de curiosidad. Y allá fuimos (mi curiosidad y yo) a preguntarle a la cibercomunidad de que se trata el motorcito de los gatos.


Para mi sorpresa, parece que no se sabe. Algunos lo sitúan en la laringe, otros lo atribuyen a la vena cava posterior en combinación con el diafragma, la mayoría afirma que el gato no tienen ninguna característica anatómica evidente que parezca ser la causante del ronroneo.

También se desconoce la razón de su existencia. Se sabe que los gatos ronronean cuando están felices, cómodos, en confianza, pero también hay casos en los que el ronroneo se asocia a malestares, aparece en casos de gatos heridos, enfermos, pariendo o agonizando. Se sugiere que cuando el gato ronronea, está avisándonos que no es una amenaza, ya sea en busca un mimo o necesitando cuidados delicados. 
Puras especulaciones, porque aun nadie sabe para que lo hacen y como ya dijimos, tampoco saben cómo lo hacen. Al respecto, leí que Cuando hay dolor y sufrimiento, nuestros cuerpos (los de todos los seres sintientes) son traumatizados, apagan la actividad no esencial, y dado que en casos extremos los gatos ronronean, esto hace suponer que tiene que estar relacionado con la supervivencia, ya que ronronean cuando están severamente heridos o muriendo.


Lo cierto es que los felinos ronronean y esto no excluye a los grandes gatos como el tigre, el león, el jaguar y el leopardo, que al exhalar también lo hacen.
Existen, además, diversas investigaciones sobre los poderes curativos del ronroneo tanto para el propio animal, como para los que estamos cerca. Según los estudios, la frecuencia óptima para la estimulación de los huesos coincide con los 25 a 50 hertz de frecuencia dominante en el ronroneo de los gatos, lo que indicaría que es adecuada para el crecimiento de los huesos y la curación de la fractura, la reparación de tendones y las heridas de ligamentos, este tipo de frecuencias son buenas para cualquier tipo de herida, reducción de la infección y la hinchazón, alivio del dolor, y alivio de la enfermedad crónica pulmonar.


Algunas cosas a mencionar en relación a la salud de los propios gatos; no suelen sufrir enfermedades pulmonares crónicas, lastimaduras del músculo y el tendón, enfermedades de los huesos, y otros males que si afectan a especies como los perros.  Esto lleva a pensar si el ronroneo puede ser un fortalecedor constante que tonifica los músculos.
También hay testimonios de especialistas que cuentan con qué facilidad se recomponen los huesos de los gatos en comparación con los de otros animales.

Es curioso que pese a la cantidad de subespecies que se pueden descubrir dentro de los felinos domésticos y las diferentes líneas evolutivas que pudieron haber atravesado , los sonidos que hacen se ajustan exactamente en amplitud como frecuencia, a las frecuencias que se han encontrado que hacen sanación.


Pero mientras los que saben siguen investigando los poderes y propiedades del ronroneo, nosotros seguimos sin entender de qué se trata el motorcito que encienden los gatos, que no llega a ser captado el micrófono de un grabador.


No entiendo como no amar el transporte público (7)



Pasear en transporte urbano por la ciudad es algo que muchos sienten rutinario, inexistente, incomodo, odioso y hasta me atrevería a pensar que muchos no registran ese momento tan cotidiano de sus vidas.

Como ya escribí muchas veces, para mí el transporte público es una experiencia genial  y llena de sorpresas. Subirse al colectivo sin saber quiénes están arriba, descubrir alguna cara conocida, escuchar una conversación ajena, espiar la actitud de las personas y cada tanto, algún personaje, me resultan pequeños regalos esparcidos en la rutina.

En esta oportunidad les comparto estas fotitos que robe de uno de mis compañeros de viaje.


Montones de preguntas se me ocurren para hacerme sobre él y su vida... No sé que estaba haciendo en ese trecho de mi recorrido semanal en el que nunca nos cruzamos.

Absolutamente prolijo, con su traje pintado a mano, sombrero de ala y pañuelo al cuello. Un homenaje fuera de fecha al día de la tradición, pero mutando el caballo que uno le imagina por el bus que nos contiene a todos.



No entiendo como no amar el transporte público, cuando lo urbano y lo rural pasean en colectivo.


No entiendo el culto a los penes en Tailandia



Así como suena, sin eufemismos ni metáforas, cuando los pobladores de esta remota porción del mundo decidieron agradecer los favores del espíritu femenino que habita la cueva Phra Nang, les pareció que llevarle penes era una buena opción.




La Playa Phra Nang es un paraíso turístico protagonizado por una cueva que permite que sus estalagmitas y estalactitas sean acariciadas por el mar turquesa. Cantidades de locales y extranjeros llegan a sus aguas en visitas relámpago de esas que los tours ofrecen para conocer varias islitas y seguir viaje hasta la siguiente casi sin pestañear. 

Sin embargo en este hito del recorrido hay algo muy particular, en una cueva del sur de Tailandia existe un enorme santuario con penes tallados en todos los tamaños.  La cueva está repleta de esculturas fálicas que según explican tienen un ancestral significado de culto. De madera y de piedra, pequeñitos y gigantescos, con detalles de pintura y lacitos atados alrededor, sobre el altar, sobre la arena, entre las formaciones rocosas de la cueva; penes.




Las leyendas hablan del poderoso espíritu de la cueva, y las versiones difieren en la finalidad de estas ofrendas. Desde relatos de pescadores que le atribuyen a la princesa moradora de la cueva la gracia de volver  sanos del mar o la abundancia en la pesca, hasta mujeres que le imploran fertilidad durante la luna llena, o viudos que ofrendan estos amuletos para evitar apariciones de sus difuntas esposas.


No entiendo el culto  a los penes en Tailandia, es una de esas cosas bizarras que tiene Asia.


No entiendo al paso (1)



No entiendo como esta moto no reparte pedidos


No entiendo al paso... pequeñas cositas cotidianas,

No entiendo el mes de abril



Viene de aprilis, derivado del verbo aprire: "abrir, apertura". Es sinónimo de "frescura, vigor, lozanía, juventud" La etimología popular lo relaciona con Aperio: "abrir", porque la primavera se abre. También se toma como un préstamo griego, de cuya raíz deriva Afrodita. Significa la apertura, la amplitud, la luz que proviene del ensanchamiento. Igual puede ser, metafóricamente, la alegría de la primavera (claramente en otra parte del mundo)




Un poco confuso. Abril, mes de transición y de indecisión.


Tempranito para botas, demasiado tarde para sandalias, ya no corresponden los soleritos, pero la temperatura no habilita los abrigos pesados. Abril desordena el placar en busca de su propia mirada. Y también desordena el resto de la vida. No da para playa, pero todavía no nos quedemos adentro. Los primeros fríos acobardan y las lluvias invitan al cautiverio bucólico. Abril es un mes de lluvias, algunos años más que otros, pero todos, nos esparce la mística del agua. 



Abril no tiene en claro a que te quiere convidar, no sabemos si a un heladito o quizás a té con carbohidratos. Abril no está en el stress de que todo termina, pero si en el caos de que la rutina empieza, esa rutina que heredó de marzo y que hace que abril continúe subida a la ola de que todo el año ya está sobre la mesa y con eso hay que jugar.



Abril es uno de esos meses bisagra en donde la vida se permite respirar, nada es del todo grave, ni el clima es extremo, ni la rutina es tan pesada. En abril todo está bajo control, o al menos, estamos a tiempo de creer que vamos a poder controlarlo. El tránsito no es inexistente como en enero, pero tampoco es agresivo como en noviembre. En abril, la circulación vehicular transcurre a escala humana, convivible.



Ni siquiera se que es lo que no le entiendo…. Solo camino desorientada entre sus días esperando el avance o temiendo el retroceso del almanaque. No se que me pasa en abril, porque no se siente mal, ni tampoco se siente bien. Porque el año se hace el que ya empezó, pero en muchas aspectos es mentira y en otros, es terriblemente tarde.




No entiendo el mes de abril… es tan mágico como imprevisible 




No entiendo la ausencia de ardillas



No entiendo que hicimos para quedar afuera del reparto de ardillas.


Desde siempre veía las ardillitas en los dibujitos y entre Chip y Dale y los animalitos de los bosques de todos reinos en los que las princesas cantaban sentadas sobre el césped, se me hacían casi seres mitológicos.

Fue de grande cuando las vi en vivo y en directo, tan bellas como en los cuentos, tan rápidas y escurridizas como en las comedias. Las ardillas de la vida real se paseaban por los parques enclavados en las más modernas ciudades y nadie se molestaba en prestarles atención. Como a las palomas, o como a los arboles de las veredas, que de tanto estar ahí, parece que no estuvieran.
Mi cámara y yo las perseguíamos (ayudados por alimentos de variada índole) para convencerlas de posar para las fotos, para capturar sus imágenes como entrañables recuerdos de mi encuentro con ellas. Y la gente nada. Como si fueran invisibles y solo yo hubiera recibido el don de poder verlas (así como en muchas historias algunos elegidos logran poder comunicarse con los animales de la pradera).

Entonces, me pregunto porque en mi país no hay ardillas…. 

Ardillita londinense
Y es que las primeras que vi estaban en Londres, por lo que supuse que les gustaba el norte, pero después encontré más en Cape Town, Sudáfrica, que comparte muchos rasgos geográficos con la Patagonia argentina (ver articulo)

Ardillita sudafricana
Entonces, lo que tenían en común era elegir climas relativamente fríos. Sin embargo, el mes pasado me crucé con ardillas igual de silvestres que las anteriores, igual de naturalizadas por todos sus conciudadanos, igual de increíblemente mitológicas para mi... pero en Chiang Mai,Tailandia... 

Ardillita tailandesa
No entiendo por que en Argentina no hay ardillas, pero me encanta  descubrirlas  por ahí... 




No entiendo la leche de soja



No entiendo la leche de soja, ni la leche de almendras, ni la leche de coco.

No lo entiendo porque ninguno de los tres mencionados es un mamífero y la definición de la leche es exactamente esa. La leche, viene de las glándulas mamarias. Sin mamas, no hay leche, y el coco no tiene mamas.


La función de la leche es nutrir, mediante la secreción de las madres a las crías hasta que son capaces de digerir otros alimentos. La cría de la soja no necesita nada de eso.

No se… pero yo tenia entendido que cuando de un vegetal se extraía liquido, eso se llamaba jugo, en verdad, el término correcto es zumo (ver aquí). La leche es otra cosa…
Ahora de repente, parece que exprimís una almendra y el resultado es leche.

¡Los vegetales, no son mamíferos!

No entiendo más nada.


No entiendo el Nesquik Cereal



No lo entiendo. 

Estaba en oferta y mi última visita al supermercado tenía por objetivo recargar mis stocks de Nesquik. Siempre tengo en casa un par de kilos y otros muchos litros de leche para protagonizar desayunos y meriendas, acompañar jornadas de home office y reemplazar almuerzos y cenas. De todas formas, me pareció que no podía ser muy grave probar el nuevo, con agregado de cereal.


Entonces me compré montones de paquetitos de los amarillos de siempre, pero con una banda verde que advertía un 28% de cereal. 

La mayor de las frustraciones sobrevino cuando preparé la primera taza. En los días sucesivos, intenté mirarla con mejores ojos, probé otras veces por si se trababa de un primer impacto... pero nada, es completamente imposible de tomar. Horrible! y para colmo la página de Nestlé está orgullosa de contar que tiene el mismo sabor que el original (para leer esa patraña, clic aqui)

Nada más que agregar. No entiendo como alguien pudo haber inventado esta aberración, y no entiendo porque compré tantos antes de catarlo.


No entiendo más de 100 cosas.



Si…. Esta es la publicación Nº100 y sólo puedo decir que no entiendo como he sobrevivido tantos años sin sacar de mi cabeza todas estas ideas sueltas y muchas veces sin sentido que he plasmado en este rinconcito de la cibergalaxia.

Esta re bueno no entender el mundo.


Es una forma de exponer argumentos para (lejos de tratar de entender) explicar que está más que justificado no entenderlo. Es volver a pensar un montón de cosas que nunca se piensan porque se hacen, se ven, se sienten y listo…

No entiendo como naturalizamos y aceptamos tantas cosas sin el más mínimo cuestionamiento, no lo entiendo, y me fascina. Creo que todos deberíamos noenteder más cosas para que nuestros caminos sean más genuinos y nuestras vidas más nuestras y menos impuestas por usosycostumbres. Imagino un mundo en el que todo lo que hagamos haya sido elegido, cuestionado, problematizado y nos imagino más convencidos de que lo que hacemos, vemos o sentimos, lo queremos hacer, ver y sentir. ¿Se imaginan? ¿O no entienden?


No entiendo más de 100 cosas, no entiendo muchísimas más de 100 cosas.


No entiendo la espiritualidad de Bali




Isla de playa, surf y noche... de adolescentes europeos viajando a conquistar el mundo... 
Bali se promete profana, pero es sagrada. 

Dice Wikipedia (y ¿quien se atreve a contradecirla?) que “La religión predominante entre los balineses es una mezcla entre el sivaísmo proveniente del hinduismo y la mitología balinesa (mitologías previas a la influencia hindú). Los balineses descendientes de los inmigrantes anteriores a la tercera ola, conocidos como bali aga en su mayoría no son seguidores del sivaísmo balinés y poseen sus propias tradiciones animísticas.”

Y esto es bien curioso, porque el resto de Indonesia tiene predominancia de creyentes musulmanes, pero en esta isla no, en Bali se profesa una particular vertiente del hinduismo. Con toques de animismo y notas de budismo.

Uno de sus templos más reconocidos (incluso por UNESCO) es el Goa Gajah, nacido en el siglo IX, su ingreso representa la cabeza de un elefante y al acceder nos encontramos con Ganesha, la deidad de apariencia de paquidérmica. Esto marca la fuerza de la religión Hindú.

La puerta es el rostro del elefante y te recibe una representación ya sin cabeza, pero con ropa nueva.
Y los visitantes, siempre con las piernas cubiertas.
En ese, como el en la mayoría de los templos, el agua ocupa un lugar importante, y es que las ceremonias de purificación siempre la tienen como protagonista, ya sea para los feligreses u ocasionalmente para los turistas entusiastas.

Otro templo, en este caso, para bañarse en agua sagrada a la sombra de una serpiente coqueta
Dentro del agua, es posible ver peces koi , que en todo Asia se cree que traen buena suerte. Son peces de vida larga que alcanzan los noventa centímetros y pueden superar los ocho kilos.
La leyenda dice que los peces que conseguían nadar río arriba hasta la cascada y subirla, por su esfuerzo se transformaban en dragones, y alguien pensó que los peces Koi se parecen mucho a los dragones. También están asociados a la perseverancia ante las adversidades y se consideran un símbolo de paciencia y longevidad. El ascenso del koi a la cascada significa “triunfar en la vida“.


Por todo Bali es posible descubrir figuras de deidades y seres de culto a los que los locales se toman el trabajo de vestir con ropas y flores con total abnegación.  Es muy común que cada casa y cada comercio tenga un pequeño templo en la puerta o en el interior. Por esta razón las calles de Bali están envueltas en olor a incienso, una fina película de espiritualidad y mística que nos recubre en sus veredas mientras esquivamos las ofrendas que los balineses ubican en el suelo. 
Las ofrendas son variadas, mayormente son canastitas de algún material natural trenzadas para contener flores, comida, dulces y sahumerios para congraciar con los espíritus y los dioses




Cuando el local comercial no tiene puerta... pueden estar en cualquier parte
No entiendo la espiritualidad de Bali, pero es su huella, lo que la diferencia de las otras siete mil islas que componen Indonesia. Bali es la provincia más prospera de Indonesia. En Bali, se respira distinto.


No entiendo el vagón de mujeres en Dubai



Son muchas las cosas que se complica entender en un contexto de credo musulmán. Pero también es muy difícil tratar de viajar con un total desprendimiento de la cultura de origen. La idea de abrir los sentidos, de borrar los prejuicios y entender que la diversidad no es ni mejor ni peor, simplemente distinta… es complicada.


Veníamos circulando por países con presencia musulmana, pero claramente minoritaria. Nos habíamos acostumbrado a que en todas partes las mujeres ya puedan trabajar, y entendiéndolo como un gran progreso:





De repente, en Dubai (Emiratos Árabes), una señal en el metro te hace replantear la hibridación de los mundos. El vagoncito rosa se planta ante tus pies, tal como lo indicaba el suelo.

Antes de que llegue el tren, el piso anuncia que vagón va a aparecer ahi
Multa para hombres en la cabina femenina
Vale la mitad equivocarse de vagón que prender un cigarrillo
Las nenas, de este lado de la rayita
Los muchachos, del otro lado de la franja rosada
Casi como un chiste, las mujeres que por su religión no pueden estar cerca de otros hombres estan separadas por una marca en el suelo que oficia de frontera más simbólica que real y transfiere a las musulmanas la tranquilidad de viajar entre chicas. 

Igual que en Dubai, en paises con muchos habitantes afines a estas creencias se repite la marcación del vagón femenino.

Kuala Lumpur - Malasia
El cartel es sumamente gracioso
Dentro del vagón los carteles te preguntan si estas seguro de estar en el lugar correcto, por si el rosado imperante no te había llamado la atención y estas incomodando a las chicas.

Así... mientras algunos nos preocupamos por alcanzar las mismas oportunidades, otros se encargan de marcar las diferencias. Así es el mundo, de eso se trata viajar, y del entendimiento tenemos que hacernos cargo nosotros.

No entiendo el vagón de mujeres en Dubai, suena a planteo anacrónico en una de las ciudades más modernas del mundo.