No entiendo estos muñecos eléctricos



Seguimos destacando pedacitos de la vida cotidiana de algunos países asiáticos. 
En este caso, en Camboya,  una propuesta para entretenimiento que funcionaba en la planta alta de un shopping con casi ningún local en actividad. 

Al subir la escalera mecánica, te recibe un grupo de figuras de cuatro patas; animales y personajes como Mickey y Kitty de estructura cuadrada con ruedas al final de sus patas, luces en sus rostros y extremidades, globos en la parte posterior y una diabólica musiquita que se acciona cuando alguien lo monta.


La primera vez que los vi, pensé que eran un emprendimiento infortunado sin éxito aparente, pero en una visita posterior, encontré a los animalejos merodeando entre los tobillos de la gente de manera preocupante y sobre ellos, viajaban niños a los que los padres ametrallaban con flashes desde diferentes dispositivos e incluso niños que montaban estos artefactos en compañía de sus entusiastas padres que no perdían ocasión de gatillar una selfie. 
Mientras tanto, en el aire, las canciones de cada bicho en movimiento se mezclaban y superponían como en una pesadilla dadaista.

Selfie!
Cuidado con el tránsito
¿No está grande como para pilotear ese gato sola?
No entiendo estos extraños juegos para niños, peeeero... si no es bizarro, no es Asia.


No entiendo el durian



Es muy probable que muchos de ustedes no estén ni enterados de su existencia, pero se trata de una fruta. Una fruta que despierta pasiones encontradas.


El Durien, o Erizo de Árbol, puede llegar a los treinta centímetros de largo y quince de diámetro, es una fruta grandota y pesada que tiene la piel cubierta de picos, como si se tratara del caparazón de un animal prehistórico.

A lo largo y a lo ancho del sudeste asiático, es posible encontrar esta fruta. Dicen que su sabor es intenso y agradable, con textura cremosa. Su pulpa se considera afrodisíaca y tiene aplicaciones en la medicina china como anti inflamatorio y anti térmico. Hay quienes lo usan para hacer vino, dulces, helados, panqueques, cremas y tragos, además de una gran variedad de platos. Incluso sus semillas son comestibles;  asadas y machacadas se usan en pastelería.

Algunas de sus presentaciones son las que siguen:

Helado
Frito
Todo tipo de caramelos


Deshidratado

Hasta en el aeropuerto
Rellenando chocolates
El rey de las frutas
Tiene su propio festival!
Algunas propiedades están claras en este video;


Sin embargo el Rey de las Frutas no es perfecto en su totalidad, al parecer, es dueño de un increíblemente apestoso aroma que le vale el rechazo en muchos lugares. Así como suena, medios de transporte, aeropuertos, hoteles y centros comerciales no se ponen colorados al tener que señalizar el rechazo que les genera.Algunos aseguran que huele a excremento, a animal muerto, a calcetín sudado o a cebolla descompuesta. "Es como comerse una crema de vainilla en una letrina" afirman.



La multa no tiene precio, porque no hay dinero que te salve de tamaña atrocidad


Ventanilla de compra de pasajes
Entre las muchas cosas que no se permiten en la tienda
No entiendo como esta fruta puede despertar las más profundas devociones y las más intensas repulsiones.



No entiendo los carteles anti robo de Bangkok



En todo el mundo es una preocupación la inseguridad, y si estamos en lugares con mucha gente, el riesgo aumenta. Esto es algo que en Bangkok han detectado, y como son gente que piensa en todo, nos avisan, nos previenen y nos hacen recomendaciones para que un descuidista no nos deje un mal recuerdo de nuestra visita a sus atractivos turísticos.

Te avisan que tus bolsos corren riesgo...




Te recomiendan que no dejes las mochilas y objetos de valor fuera de tu vista...



Y te dan una serie de sugerencias de seguridad...


En Kuala Lumpur, también encontramos el mensajito...


Y pueden ver la misma advertencia en Sudáfrica aquí.

No entiendo los carteles anti robo de Bangkok, pero me resultan super simpáticos.


No entiendo la ropa de playa en el Sudeste Asiático



Todos en algún momento quedamos sorprendidos por las abismales diferencias culturales entre oriente y occidente. En verdad, tenemos formas muy distintas de pensar algunas cuestiones. Siempre nos llama la atención la forma en que se visten los asiáticos, pero sería un posteo muy largo si tuviéramos que incluir la multiplicidad de prendas que combinan y superponen, sólo vamos a hacer referencia a su ropa de playa.

Algo que no deja de sorprenderme, es la manera en la que a ambos lados del mundo se nos ocurrió mostrar status a partir del color de la piel, aunque exactamente al revés. Así como para nosotros estar “bronceados” indica una buena posición porque se supone que tenemos tiempo para estar al sol, para tomar vacaciones en lugares de playa o para dedicarnos a estar panza arriba, del otro lado del meridiano de Greenwich es absolutamente al revés,  si tu piel es más blanca, da cuenta de que no tenes la necesidad de pasar largas jornadas laborales al sol y eso indica una mejor situación social. 
Por supuesto que así como occidente toma sol en terrazas, ventanas de oficinas y patios de escuelas para no perderse un solo rayito y lograr el color que hay que tener, o usa autobronceantes y va a máquinas cancerígenas para cambian de color, oriente va a lugares con sol y evita por todos los medios que queden evidencias de eso en su dermis. 
Muchas son las formas, desde cremas blanqueadoras disponibles en todos los kioscos hasta cubrirse con sombrillas para caminar por la ciudad. Aquí, un ejemplo de cómo protegerse del sol.




Es sólo un ejemplo, las artimañas para huir del sol son tan variadas como graciosas, para hombres y para mujeres. Se venden todo tipo de cosméticos, guantes largos hasta los hombros, máscaras para cubrir el rostro e infinidad de viseras, gorros, sombrillas y parafernalia protectora para evitar el encuentro con Febo. La piel oscura remite a la clase baja y nadie quiere estar asociado a eso.

Otra cosa muy interesante de algunos lugares de “por allá” es que la religión (además de las ganas de marcar status) les indica que deben estar cubiertos, por lo que los atuendos de playa en regiones con población musulmana lucen más o menos así


Y la pluralidad de indumentaria acuática es verdaderamente amplia...



Por último, también existe entre las mujeres musulmanas una imposibilidad de practicar deportes (no está prohibido, pero está mal visto y les genera cierto rechazo de su comunidad), esto hace que muchas le tengan terror al agua y nos encontremos con grupos de nadadores de orilla, equipados como para sobrevivir a mar abierto (con chaleco y a los gritos en una playa en la que el mar no les cubre las rodillas)


Sé que la imagen no tiene sonido, pero créanme, estaban muy asustadas de estar en el agua, y muchos optaron por quedarse en la arena.

En fin... no entiendo la ropa de playa en un lugar que presume las aguas más hermosas y las playas más bellas de todo el mundo.


No entiendo carteles de Singapur



Llegando a Singapur, todavía no había pisado la primera vereda y ya amaba sus mensajitos.

El baño del aeropuerto me pidió con una sonrisa que no olvide mi equipaje al retirarme


Y una pantalla táctil me invitó a calificar el estado general de los servicios sanitarios.


Pero como siempre, me encanta lo que pasa en los medios de transporte, si… ya es reiterativo, pero Singapur es una ciudad-país con un megaeficiente servicio de transporte que me hizo muy feliz. 
En verdad, tienen una política ecológica de reducción de la plaza automotor, por lo tanto, desalientan la tenencia de autos particulares incentivando el transporte público.

Algunos cartelitos en el transporte publico de Singapur, merecen ser mencionados;
En un taxi, el recodatorio de que no es adecuado hacer demostraciones de afecto. Nada de besos en el asiento trasero, por favor (ni los dibujitos del cartel se atrevieron a besarse).


En el colectivo, dos carteles nos dan pautas para evitar accidentes a bordo y una pantallita se actualiza constantemente para indicarnos cuantos asientos quedan libres en el piso superior


En el metro, nos piden que bajemos las mochilas durante el viaje para cuidar a los demás pasajeros

Bolsa en el suelo para un mejor viaje
Y como ya vimos en otros carteles, ceder el asiento siempre es algo que merece ser recordado, pero en Singapur, nos piden que mostremos que nos importa el otro y lo hacen con simpáticos personajes, un hashtag y una fan page





No entiendo los carteles de Singapur, son excesivamente considerados.


No entiendo carteles de Malasia



Algunas  costumbres hay que recordar que cambian y otras, hay que procurar que sigan
De eso Malasia sabe.  

Es por eso que se venden carteles luminosos (con la potencia de lo bizarro que solo el sudeste asiático puede ofrecer) en los que se pueden ver diversas deidades del budismo y el hinduismo que hibridan la población malaya.


También se invita a cuidar la conducta en espacios de culto, como las cuevas de Batu, en las que las deidades hindúes tienen su espacio de exposición, pero los vicios y los deportes no están bien vistos.


Por otro lado, es necesario repasar las reglas del natatorio, solo ropa de nadar, aunque el criterio es plural y eso implica una amplitud fabulosa, solo nadaremos con lo que indica el cartel


En los espacios públicos las reglas son muchas, algunas apuntan al cuidado de la higiene, o a las demostraciones de afecto, otras, ni idea! Son muchas y están en su alfabeto… esperamos no haber transgredido nada.


Ya hablamos un poco de baños en esta región, lo característico años atrás era utilizar letrinas, ahora que los servicios sanitarios en muchos lugares se occidentalizaron, todavía hace falta aclarar que deben usarse de una manera diferente  los anteriores.


Y por último nos despedimos de Malasia con un cartel de su aeropuerto, donde nos cuentan cuanto falta para llegar caminando de un lugar al otro.


No entiendo los carteles de Malasia, pero los comparto, por si andan por ahi...


No entiendo carteles de Tailandia



La antigua Siam es tan bella, tan caótica y tan mágica a la vez, que desorienta.
Todos nos sentimos desorientados al llegar a Tailandia, y se ve que se nota, porque en todas partes, los carteles te explican cómo te tenes que comportar.

Entre las mayores dificultades que el tailandes afronta con el turista, podemos mencionar el respeto por la religión budista. Cuando un recién llegado invade templos con la sola intención de ametrallar la cámara de fotos, los carteles nos grafican algunas buenas practicas para tener en cuenta en lugares sagrados


Una  de las cosas que más nos impactan en los primeros días es el tránsito de los monjes, como seres mitológicos al principio, como parte del paisaje al final. Lo cierto es que nunca sabemos qué hacer ante ellos, y como los tailandeses lo entienden, nos dejan cartelitos para sugerir que les cedamos el asiento del metro, que no nos saquemos selfies con ellos y esas cosas.


No solo a los monjes hay que ofrecerles el asiento, también hay otros carteles para recordar quienes pueden necesitar viajar sentados, sobre todo en los asientos señalizados como de prioridad


Pero manejarse en el transporte público también implica otras muchas normas de convivencia, para las que hay carteles así de completos;


Tan completos que no terminé de leerlo y le saque la foto antes de ver que una de las prohibiciones era precisamente sacar fotos o tomar videos (algo que todos hacen, porque la selfie camino al trabajo ¡es casi un ritual tailandes!)

Hay buses que te dan la bienvenida con normas de convivencia, asi todo queda claro antes de empezar



Y cuando aplicamos todas esas reglas, viajar es tan placentero, que la empresa sospecha que uno no quiere olvidar esos viajes cotidianos y nos ofrece una amplia variedad de merchandising.


No entiendo algunos carteles de Tailandia, pero me gusta que todo esté pensado para educar y construir la convivencia.