No entiendo esta muñeca



Definitivamente la lógica de mercado tiene previsto hacer colapsar el planeta y va a convencer a los niños de sumarse al plan.
Son varias las marcas y muchos los ejemplos de juguetes que promueven el contaminante e  infinito consumo con matices de sorpresa y entretenimiento; bolas, huevos, cajas, bolsas… son muchas las variantes de productos que al comprar desconocemos y nos prometen sorprendernos al quitar las capas de embalaje. Además, en todos estos casos, lo que encontramos es coleccionable, acumulable y lo divertido es abrirlo (retirar la basura que lo recubre) y no tanto jugar con él. De ahí el furor audiovisual que YouTube celebra con el boom de los Unboxing (largos videos de gente desenvolviendo juguetes sorpresa)
Las modas nunca las entendí y la terrible influencia del mercado sobre la infancia, menos aún.... Por consiguiente, me cuesta comprender que por estos días, mientras muchos tratamos de revisar nuestras prácticas de consumo en pos de la sustentabilidad, se les esté invitando a las infancias a abrir y tirar envoltorios para encontrar un juguete probablemente repetido cuyo fin último es ser acopiado junto a otros muchos parecidos… al parecer, la parte creativa y saludable de jugar con el juguete, es la menos relevante, y la diversión, se reduce al momento de vacío consumismo, de abrirlos y ya…. Salgamos a comprar otro, para abrirlo y frustrarnos porque no es el que teníamos ilusión de que nos toque y  salgamos a comprar otro para abrirlo y lamentarnos porque nos tocó uno repetido, y salgamos a comprar otro….. y así… residuos, sinsabores, incompletitud, sensación de que nos hacen falta mas…
Podemos encontrar en esta tipología de juguetes, un montón de variables…. Los nombres son un poco extraños (incluso, de este lado del mundo, nuestros peques no saben pronunciarlos), pero queda la posibilidad de googlear, para conocer cada versión; Num Noms, Hatchimals Colleggtibles, Pikmi Pops, Roblox Toys, Shopkins, Care Bears Care-moji, Disney Tsum Tsum Mystery, Lost Kitties. Smooshy Mushy, Surprizamals, Cutie Fruities Minis, Gift Ems… en definitiva… hay miles… hasta podemos suscribirnos para recibir una Kawaii box cada mes, que es una caja llena de cosas que no necesitas y ni sabes que las compraste, pero prometen ser “tiernas”
Hoy me senté a escribir las muchas cosas que llevo tiempo pensando en torno a las populares y pequeñas muñequitas L.O.L. Surprise, las más populares dentro de esta tipología de juguetes que desconocemos al momento de la compra.


Empecemos por presentarlas; se trata de una bola de plástico rígido, cubierta por varias capas de plástico desechable que finalmente encierran una diminuta niñita de plástico (en una versión nueva hay un muchachito, pero el resto, son niñas) que puede ser una de las muchas que tendremos el afán de coleccionar. Lo primero que nos sorprende es su costo altísimo,  sabiendo que tener una no alcanza, porque hay que coleccionarlas, la elevada cifra llama un poco la atención, puesto que la colección es casi infinita, porque a la amplia variedad de muñecas se le han sumado variables en las diferentes “series” que aportando cambios muy mínimos, nos incentivan a no dejar de estar atentos al mundillo L.O.L. (aquí se pueden conocer las diferencias https://munecaslol.com/lol-surprise-todas-las-series/)
Las bolas de L.O.L. se anuncian con el pretencioso compromiso de ofrecer siete sorpresas y podríamos pensar que se trata de siete juguetes, pero no… no son siete juguetes, y la sorpresa no es tan sorprendente. Lo que encontraremos en las primeras capas de envoltorio son anticipos de la muñeca y lo siguiente son sus partes. En concreto, las primeras tenían las siguientes instancias:
1. Mensaje secreto: un papelito con dibujos que nos anuncian a que subcolección de la colección pertenece la muñeca que se oculta en esa esfera
2. Stickers para marcar en la lista de colección cual es la “habilidad de la muñeca” (llorar, hacer pis, escupir…)
3. Una mamadera, botella, cajita de leche para darle de beber a la muñeca
4. Zapatos  
5. Ropa  
6. Accesorio sorpresa (vincha, lentes, corona, pañuelo…)
7. La muñeca


En síntesis: Basura-basura y la muñeca despedazada que es la única cosa en líneas generales, entonces, ya no compremos una muñeca en una tienda, porque a los niños se les está enseñando a comprar juguetes sobre envueltos que ni saben exactamente que juguete es.
En torno a la característica de “coleccionable”, me parece (junto a lo anti ecológico) una de las peores trampas comerciales…¿hay algo más perverso que exacerbar el consumo y potenciar las diferencias económicas entre niños? Y para colmo, se trata de una colección infinita, porque cuando estas por pagar las suficientes bolas como para completar la “lista de colección” que la muñeca trae consigo… aparece una nueva temporadas con cambios mínimos, o las pequeñas hermanitas de las anteriores, o sus mascotas… o quien sabe que esté por venir.

De repente me sentí Lisa Simpson al momento de defenestrar a la Stacy Malibu que la llevaría  a crear la Lisa Corazón de León, y es que la generación de estereotipos y mensajes espantosos para entretenimiento de las nuevas generaciones no es un problema nuevo, lo novedoso deberían ser las soluciones, o los juguetes alternativos que empiecen a volverse hegemónicos, porque es terrible que cada vez estemos más convencidos de que jugar es aprender valores, sentidos y modos de ser en esta comunidad, y aun así, los chicos jueguen con conceptos tan hartamente comprobados como nocivos para las ciudadanías esperables.

No entiendo el innegable éxito de L.O.L., la muñeca que odia el planeta


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