No entiendo las barritas de azufre



Viernes que duele en todo el cuerpo y la rutina no da tregua. Amanecí con una contractura espantosa y siento continuas ganas de tirarme en plena vía pública a llorar en el suelo.
Muevo la cabeza buscando algún movimiento que genere alivio, solo empeora y descubro más dolor dentro del dolor.
Camino, sufro, pienso... no se me ocurre que más hacer. Paso el día sin mejorar. El rostro deformado de dolor. Llegando la hora de dormir tengo una idea que debió haber sido mi primera opción.
Busco en el fondo del cajón de las medias esa bolsita de celofán comprada y archivada años atras. Saco un rollito desparejo de inconfundible olor y textura curiosa. Lo hago rodar sobre mi cuello y lo oigo estallar con sonido metålico. Miro sorprendida los pedazos mientras recupero milagrosamente mis ganas de vivir. Repito el ritual tres veces en poco tiempo. Cada barrita estalla rapidamente y me devuelve la plasticidad de una parte de mi cuerpo. Solo tenia tres barritas de azufre. Estoy muchisimo mejor.


No sé como no se me ocurrió antes. No sé que efecto tiene... no sé si va por el lado de la ciencia o de la entrañable brujería doméstica. Solo sé que otra vez... dio resultado y un resultado escandalosamente inmediato.


Pasada la sorpresa y recuperada la movilidad de mi cuerpo... me dispongo a investigar y me entero que las barritas de azufre absorven la electricidad estática del cuerpo, crujen y se parten. Asi de simple. Se usan desde hace un siglo en Latinoamérica y son una novedad en Europa. No tienen contraindicaciones, se usan en caso de contractura, lumbalgia leve, corriente de aire, cefalea y limpiezas energéticas.

No entiendo bien como funcionan... pero te resuelven el problema de forma rápida, simple, indolora y no invasima. Casi un milagro.


1 comentario:

  1. jajaja tambien soy fanatico de las barritas de azufre jajaj @alexisaraya77 Insta

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