No entiendo los globos.




Días de abecedario es un juego propuesto por alguna de las personas a las que leo (sigo tratando de recordar cual) y hace varios años trato de juntar las ganas de hacerlo. La idea es escribir utilizando cada una de las letras del abecedario. Lo que sea, lo que surja, lo que se pueda… según lo que esa letra nos invite.  Aquí vamos con la “G“


Me puse a leer sobre su origen, porque no sabía cómo habíamos llegado a tenerlos, encontré que los primeros eran de vejiga de animal, hasta principios del siglo XIX en que se modernizaron y su uso se masificó en la década del 1930. Desde siempre son recipientes flexibles rellenos de aire o helio, su función parece ser la de juguete, elemento decorativo o publicitario. Hay artistas que los retuercen hasta formar figuras, y otros que prefieren estamparlos con imágenes o engancharlos entre ellos para armar pérgolas y columnas. También tienen un uso de verano; los globos rellenos de agua que estallan contra la gente.


En cualquier caso, no me enloquecen… particularmente, me dan un poco de desconfianza los de látex, tengo la sensación continua de que van a estallar al mínimo contacto, siento que es como llevar una explosión portátil, que a traición va a rozar una pared, un cigarrillo o un ángulo de algo, y va a asustarme. Por otro lado, no los encuentro atractivos, no me parecen vistosos o divertidos, no he jugado mucho con ellos de niña; los de helio, tienden a huir de sus portadores dejando un vacío y una frustración imposibles de disimular y aun los de agua, que tienen un plus de entretenimiento, me parece que son tan frágiles que van a despedazarse antes de llegar el momento, por exceso de agua o acción del sol, o de lo que sea.
Me da mucha intriga el imaginar lo que piensa la gente que los compra en vía pública, o los que lo regalan entre adultos para ocasiones propiciadas por el calendario consumista de nuestra sociedad.

Siempre su vida útil es muy limitada, ya que el aire o  helio abandona el recinto en cuestión de días y el resto del globo no puede reutilizarse, siendo su deposición final un problema, porque el globo de látex tarda unos 10 años en degradarse. Las sueltas de globos, que tan esperanzadoras lucen en las fotos de las agrupaciones humanitarias, no llevan mensajes al cielo, solo llevan globos a los océanos en los que muchos animales pueden asfixiarse  al confundirlos con sus alimentos habituales... sigo sin encontrarles ninguna virtud.


No entiendo los globos, y veo que tienen muchos usos, muchas variantes y muchos amantes.

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